Platos Tradicionales Españoles
Churros Españoles
Prepara auténticos churros españoles caseros, dorados y crujientes por fuera, tiernos por dentro y elaborados con ingredientes sencillos. Se fríen en tandas pequeñas y se terminan con azúcar para disfrutar de una merienda tradicional junto a café o chocolate caliente.

Estos churros españoles rinden aproximadamente 12 unidades medianas. La masa clásica se prepara con agua, harina y sal, sin huevo, leche ni levadura, y se fríe hasta conseguir una textura dorada y crujiente.
01
Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓250 ml de agua
- ✓200 g de harina de trigo de uso común
- ✓1/2 cucharadita de sal
- ✓1 cucharada de azúcar para terminar
- ✓Aproximadamente 750 ml de aceite de girasol para freír
02
Preparación paso a paso
- 01
Prepara una manga pastelera resistente con una boquilla de estrella grande, o una churrera. Cubre una bandeja con papel de horno y ten cerca unas pinzas o una espumadera.
- 02
Pon el agua y la sal en una cacerola mediana. Calienta a fuego medio hasta que llegue a un hervor suave y empiece a formar burbujas.
- 03
Retira la cacerola del fuego y añade de una sola vez la harina. Mezcla inmediatamente con una cuchara de madera o una espátula firme.
- 04
Sigue removiendo hasta que la harina absorba toda el agua y se forme una masa compacta, densa, lisa y suficientemente firme para mantener la forma.
- 05
Si quedan pequeños grumos, presiona la masa contra las paredes de la cacerola mientras todavía está caliente. No añadas más agua ni más harina sin necesidad.
- 06
Deja reposar la masa entre 5 y 10 minutos, hasta que se pueda manipular sin quemarse, pero sin dejar que se enfríe por completo.
- 07
Pasa la masa a la manga pastelera con la boquilla de estrella. Llénala por tandas pequeñas y presiona con firmeza para evitar bolsas de aire.
- 08
Forma sobre la bandeja tiras de unos 12 cm. Para cortar cada churro, deja de presionar y desliza la boquilla.
- 09
Calienta el aceite de girasol en una sartén profunda o una cacerola amplia hasta alcanzar aproximadamente 175-180 °C. Si no tienes termómetro, prueba con un pequeño trozo de masa: debe burbujear de forma constante y subir lentamente, sin oscurecerse de inmediato.
- 10
Fríe los churros en tandas de 3 o 4, dejando espacio entre ellos. Cocínalos durante unos 3 o 4 minutos y gíralos con cuidado para que se doren de manera uniforme.
- 11
Cuando estén dorados, retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente. Repite el proceso con el resto de la masa, dejando que el aceite recupere la temperatura entre cada tanda.
- 12
Mientras todavía estén calientes, espolvorea los churros con la cucharada de azúcar. Puedes girarlos suavemente para que el azúcar se adhiera por todos los lados.
- 13
Comprueba que el interior esté cocido y tierno, sin verse húmedo ni pastoso. Sirve los churros recién hechos con azúcar, café con leche o chocolate caliente espeso.
- Utiliza una boquilla de estrella grande para conseguir las estrías tradicionales y una fritura más uniforme.
- Evita las bolsas de aire dentro de la manga pastelera, ya que pueden provocar salpicaduras al entrar en contacto con el aceite caliente.
- Fríe los churros en tandas pequeñas para que el aceite conserve la temperatura y no queden grasientos.
- Si el exterior se dora demasiado rápido y el centro queda crudo, el aceite está demasiado caliente. Si absorben mucho aceite y tardan en tomar color, está demasiado frío.
- Manipula el aceite con cuidado, no llenes demasiado la sartén y evita acercar la cara mientras fríes.
- Sírvelos durante los primeros minutos, cuando la superficie conserva mejor su textura crujiente.