Platos Tradicionales Peruanos

Ají de Gallina Peruano

Prepara un auténtico ají de gallina peruano: pollo deshilachado en una salsa cremosa de ají amarillo, pan, leche evaporada, nueces y parmesano, servido con arroz, papas, huevo duro y aceitunas.

Ají de gallina peruano cremoso servido con arroz blanco, papas cocidas, huevo duro y aceitunas negras
Preparación30 min
Cocción60 min
Total90 min
Porciones6
DificultadMedia

Este clásico de la cocina criolla peruana destaca por su salsa aterciopelada, ligeramente picante y llena de sabor. La clave está en cocinar suavemente el pollo, sofreír bien el ají amarillo y ajustar la crema con el líquido de cocción hasta lograr la consistencia perfecta.

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Ingredientes

Ten todo preparado antes de comenzar.

  • 800 g de pechuga de pollo sin piel
  • 1,5 litros de agua
  • 300 g de arroz blanco de grano largo
  • 700 g de papas amarillas o papas harinosas
  • 3 huevos
  • 6 aceitunas negras
  • 1 cebolla roja grande
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de pasta de ají amarillo
  • 5 rebanadas de pan blanco sin corteza
  • 350 ml de leche evaporada
  • 50 g de nueces
  • 40 g de queso parmesano rallado
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1½ cucharaditas de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida

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Preparación paso a paso

  1. 01

    Coloca las pechugas de pollo en una olla amplia, añade 1,5 litros de agua y ½ cucharadita de sal. Lleva a fuego medio y, cuando comience a hervir, retira la espuma de la superficie. Cocina a hervor suave durante unos 18 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido.

  2. 02

    Retira las pechugas y reserva el líquido de cocción. Cuando el pollo se pueda manipular, deshiláchalo en tiras finas y mantenlo cubierto para conservar su humedad.

  3. 03

    Lava las papas y cuécelas enteras y con piel, cubiertas con aproximadamente 800 ml del caldo reservado, durante 20-30 minutos, según su tamaño. Cuando estén tiernas, retíralas, pélalas y córtalas en rodajas gruesas.

  4. 04

    Coloca los huevos en un recipiente, cúbrelos con aproximadamente 400 ml del caldo reservado y cuécelos durante 10 minutos desde el inicio del hervor. Enfríalos, pélalos y córtalos por la mitad.

  5. 05

    Mide 600 ml del caldo restante y viértelo en una olla. Si no fuera suficiente, completa la medida con el líquido de cocción de las papas. Añade el arroz lavado y escurrido junto con ½ cucharadita de sal. Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa y cocina unos 15 minutos. Apaga el fuego y deja reposar, tapado, durante 10 minutos. Suelta los granos con un tenedor.

  6. 06

    Trocea el pan y remójalo en la leche evaporada durante 10 minutos.

  7. 07

    Pica finamente la cebolla y tritura o ralla los ajos. Calienta el aceite en una sartén profunda o cazuela de fondo grueso. Añade la cebolla y la ½ cucharadita de sal restante. Cocina a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, removiendo, hasta que esté muy suave y translúcida.

  8. 08

    Agrega el ajo y cocina durante 1 minuto. Incorpora la pasta de ají amarillo y la pimienta negra. Sofríe durante 3 minutos, removiendo, hasta que el ají pierda su aroma crudo y el aceite adquiera un tono amarillo anaranjado.

  9. 09

    Coloca en una licuadora el pan con la leche del remojo, las nueces y el sofrito de cebolla, ajo y ají amarillo. Tritura hasta obtener una crema lisa y espesa. Si los ingredientes están calientes, deja una salida para el vapor y sujeta la tapa con un paño.

  10. 10

    Devuelve la mezcla a la sartén y cocina a fuego bajo durante unos 5 minutos, removiendo constantemente para evitar que se pegue. Añade el parmesano y mezcla hasta que se funda.

  11. 11

    Incorpora el pollo deshilachado y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, sin permitir que hierva con fuerza. Si queda demasiado espeso, añade unas cucharadas del líquido de cocción reservado. Si queda demasiado ligero, cocina unos minutos más, removiendo. Prueba y ajusta la sazón con cuidado.

  12. 12

    Sirve una porción de arroz blanco junto con dos o tres rodajas de papa. Cubre parcialmente las papas con el ají de gallina y termina cada plato con medio huevo duro y una aceituna negra.

Consejo de cocina
  • Cocina el pollo con un hervor suave para mantenerlo tierno y conservar un caldo claro.
  • Sofríe bien la pasta de ají amarillo para eliminar su sabor crudo.
  • Remueve la salsa a fuego bajo para evitar que se pegue y conseguir una textura aterciopelada.
  • Si la salsa queda demasiado espesa, aligérala con unas cucharadas del líquido de cocción reservado.
  • La leche evaporada es leche concentrada sin azúcar; no la sustituyas por leche condensada.
  • La intensidad del picante puede variar según la marca o preparación de la pasta de ají amarillo.
  • Sirve el ají de gallina caliente con arroz blanco, papas cocidas, huevo duro y aceitunas negras.