Platos Tradicionales Peruanos
Ají de Gallina Peruano
Prepara un auténtico ají de gallina peruano: pollo deshilachado en una salsa cremosa de ají amarillo, pan, leche evaporada, nueces y parmesano, servido con arroz, papas, huevo duro y aceitunas.

Este clásico de la cocina criolla peruana destaca por su salsa aterciopelada, ligeramente picante y llena de sabor. La clave está en cocinar suavemente el pollo, sofreír bien el ají amarillo y ajustar la crema con el líquido de cocción hasta lograr la consistencia perfecta.
01
Ingredientes
Ten todo preparado antes de comenzar.
- ✓800 g de pechuga de pollo sin piel
- ✓1,5 litros de agua
- ✓300 g de arroz blanco de grano largo
- ✓700 g de papas amarillas o papas harinosas
- ✓3 huevos
- ✓6 aceitunas negras
- ✓1 cebolla roja grande
- ✓3 dientes de ajo
- ✓4 cucharadas de pasta de ají amarillo
- ✓5 rebanadas de pan blanco sin corteza
- ✓350 ml de leche evaporada
- ✓50 g de nueces
- ✓40 g de queso parmesano rallado
- ✓3 cucharadas de aceite vegetal
- ✓1½ cucharaditas de sal
- ✓½ cucharadita de pimienta negra molida
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Preparación paso a paso
- 01
Coloca las pechugas de pollo en una olla amplia, añade 1,5 litros de agua y ½ cucharadita de sal. Lleva a fuego medio y, cuando comience a hervir, retira la espuma de la superficie. Cocina a hervor suave durante unos 18 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido.
- 02
Retira las pechugas y reserva el líquido de cocción. Cuando el pollo se pueda manipular, deshiláchalo en tiras finas y mantenlo cubierto para conservar su humedad.
- 03
Lava las papas y cuécelas enteras y con piel, cubiertas con aproximadamente 800 ml del caldo reservado, durante 20-30 minutos, según su tamaño. Cuando estén tiernas, retíralas, pélalas y córtalas en rodajas gruesas.
- 04
Coloca los huevos en un recipiente, cúbrelos con aproximadamente 400 ml del caldo reservado y cuécelos durante 10 minutos desde el inicio del hervor. Enfríalos, pélalos y córtalos por la mitad.
- 05
Mide 600 ml del caldo restante y viértelo en una olla. Si no fuera suficiente, completa la medida con el líquido de cocción de las papas. Añade el arroz lavado y escurrido junto con ½ cucharadita de sal. Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa y cocina unos 15 minutos. Apaga el fuego y deja reposar, tapado, durante 10 minutos. Suelta los granos con un tenedor.
- 06
Trocea el pan y remójalo en la leche evaporada durante 10 minutos.
- 07
Pica finamente la cebolla y tritura o ralla los ajos. Calienta el aceite en una sartén profunda o cazuela de fondo grueso. Añade la cebolla y la ½ cucharadita de sal restante. Cocina a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, removiendo, hasta que esté muy suave y translúcida.
- 08
Agrega el ajo y cocina durante 1 minuto. Incorpora la pasta de ají amarillo y la pimienta negra. Sofríe durante 3 minutos, removiendo, hasta que el ají pierda su aroma crudo y el aceite adquiera un tono amarillo anaranjado.
- 09
Coloca en una licuadora el pan con la leche del remojo, las nueces y el sofrito de cebolla, ajo y ají amarillo. Tritura hasta obtener una crema lisa y espesa. Si los ingredientes están calientes, deja una salida para el vapor y sujeta la tapa con un paño.
- 10
Devuelve la mezcla a la sartén y cocina a fuego bajo durante unos 5 minutos, removiendo constantemente para evitar que se pegue. Añade el parmesano y mezcla hasta que se funda.
- 11
Incorpora el pollo deshilachado y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, sin permitir que hierva con fuerza. Si queda demasiado espeso, añade unas cucharadas del líquido de cocción reservado. Si queda demasiado ligero, cocina unos minutos más, removiendo. Prueba y ajusta la sazón con cuidado.
- 12
Sirve una porción de arroz blanco junto con dos o tres rodajas de papa. Cubre parcialmente las papas con el ají de gallina y termina cada plato con medio huevo duro y una aceituna negra.
- Cocina el pollo con un hervor suave para mantenerlo tierno y conservar un caldo claro.
- Sofríe bien la pasta de ají amarillo para eliminar su sabor crudo.
- Remueve la salsa a fuego bajo para evitar que se pegue y conseguir una textura aterciopelada.
- Si la salsa queda demasiado espesa, aligérala con unas cucharadas del líquido de cocción reservado.
- La leche evaporada es leche concentrada sin azúcar; no la sustituyas por leche condensada.
- La intensidad del picante puede variar según la marca o preparación de la pasta de ají amarillo.
- Sirve el ají de gallina caliente con arroz blanco, papas cocidas, huevo duro y aceitunas negras.